viernes, 15 de enero de 2016

Tetas fuera




Estos días hemos leído y escuchado de todo: muchas barbaridades y alguna que otra sensatez.

Tenemos la mala costumbre de nacer de otro ser humano, de ser dependientes durante años y de necesitarnos los unos a los otros toda la vida. Y a estas malas costumbres hay que añadir la de crear problemas donde no los hay.

Menuda doble moral nos gastamos. Preocupadísimos todos por el envejecimiento demográfico pero con el mazo dando cuando a alguna insensata se le ocurre llevarse a su bebé lactante a su puesto de trabajo (sin que interfiera en sus funciones). Ya no se si el pecado es llevarse al niño a cuestas, que salga por la tele, sacarse la teta en el hemiciclo, ser mujer o ser de Podemos. Supongo que todo junto. Rajoy se llevó a su hijo a la radio y Zidane a su presentación como entrenador. Entonces nadie armó tanto revuelo.

Que si, que había guardería en el Congreso, que existen los biberones e incluso se puede contratar a alguien que cuide a tus hijos. Pero resulta que también se pueden hacer las cosas de otra manera, y me atrevería a decir que si el pequeño diputado supiera hablar nos diría que no se le ocurre un sitio mejor donde estar que en los brazos de su madre y, además, con barra libre.

Y que si, que no todas las mujeres se lo pueden permitir, pero en vez de criticarla por eso, vamos a trabajar para hacerlo posible (y luego que cada una lo haga como mejor le parezca). Carolina Bescansa ya ha conseguido darle visibilidad, ahora nos toca a todos seguir dando pasos.

Naturalicemos la infancia, la maternidad, la lactancia y la familia (en todas sus formas). Sólo así tendremos futuro.



1 comentario:

  1. Creo que parte del problema (quitando a los que lo tachan de desvergüenza) es que hay quien ha entendido que en el gesto de Carolina Bescansa hay un mandato para todas las mujeres. Yo no lo veo así. No sé, no entiendo el escándalo, la verdad jaja.

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