sábado, 25 de abril de 2015

Natural mente


Qué mal comemos, qué mal vestimos, en definitiva, qué mal vivimos.

Y cuánto esfuerzo y dinero cuesta vivir de manera más natural y consciente.

Pero lo establezco como meta, o más bien, como camino:
Huir de las garras del consumismo voraz que nos implantan en el cerebro nada más nacer,
e intentar volver un poco a lo esencial. Respetar más a nuestro planeta y a nosotros mismos.



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