jueves, 5 de marzo de 2015

Un no parar


Últimamente tengo la vida llena de verbos:
trabajar, comprar, jugar, limpiar, educar, tender, llorar, bailar, cambiar, maldormir, cocinar, escribir, estudiar, bañar, organizar, pagar...

Pudiera parecer que tanta actividad ayuda a estar orgullosa de una misma, pero nada más lejos de la realidad.
Más bien tienes un constante sentimiento de culpabilidad por no llegar a todo, no hacerlo tan bien como querrías o no disfrutarlo lo suficiente.

¡Manda güevos!



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