miércoles, 11 de febrero de 2015

La vida...



No creáis que la vida tiene la delicadeza de suavizar sus golpes mientras tú te encuentras rota de dolor.

Las facturas siguen llegando al buzón, la burocracia imponiendo sus plazos, el sueldo no gana en elasticidad, los virus que habitan en la guardería se vienen con nosotras a pasar la noche (¡sin invitación ni nada!)...

¡Que paren el mundo que yo me bajo!



No hay comentarios:

Publicar un comentario